jueves, 31 de diciembre de 2015

Para el 2016 y más allá: Cristianismo NO es Conformismo.

Comenzando el 2016, comparto el siguiente pensamiento: Cristianismo NO es Conformismo. Veamos unos puntos básicos para sostener eso:

·         Cuando se expresa lo de “dar gracias por lo bueno y por lo malo” con suma humildad y sana conciencia, es respetable, pero cuando se expresa para manipular o escapar de unas responsabilidades y realidades no es respetable. Eso de abrazar “lo malo” tiende al masoquismo y al conformismo que anula toda ruta de superación. Lo correcto es aprender de lo malo y eventualmente testimoniar sobre el proceso que condujo a lo bueno.

·         Cuando se fomenta conformismo no se evoluciona como individuos y como pueblo. Por ejemplo, siempre recuerdo a alguien que me dijo que el empresario judío paga bien y premia la productividad y el empresario japonés enseña a amar y bendecir a la empresa que le da a uno empleo. Veía eso como claves de éxito empresarial, pero lamentablemente eso no se fomenta en Puerto Rico. En la Isla se fomenta una perspectiva tergiversada del cristianismo. En vez de ver lo cristiano de la justa paga y el acto de bendecir al buen trabajador, se crea la falsa imagen de que a mayor pobreza más cercanía al Señor. Esa teoría que no se le comunica a quien está en posición privilegiada, justifica abusos y que la persona se sienta bien en el sufrimiento. En vez de enseñarse a agradecer un bono navideño limitado, se debe fomentar que los patronos pidan perdón por no pagar el bono debido y fijen la meta de honrarlo. En San Juan 10:10 Jesús dice que vino para que tengamos vida en ABUNDANCIA, por lo que procede incentivar y educar para prosperar con la conciencia de ser canales de bendición.

·         Cuando se fomentan los diminutivos, se fomenta la mentalidad de pequeñez que limita a las personas y a todo el país. No es bueno enseñar a los jóvenes a soñar con el “carrito” y la “casita”; que sueñen con el buen carro y la buena casa. Es imposible que un país crezca y se desarrolle al máximo si piensa en pequeño y subordinado a recibir “lo que Dios quiera” o peor: pensar que el bien material es malo o inmerecido en vez de medio constructivo. La Biblia dice que Dios es AMOR, por lo que procede aspirar a todo lo mejor en el buen camino del amor supremoEn vez de fomentar la envidia hacia quien progresa y prospera y el apego a cadenas, que se fomente el entendimiento de que toda persona puede prosperar a su paso con humildad y sin apetitos desmedidos, sin hacer el mal, con serenidad y con la conciencia de que al ser capaz de hacer más buenas obras y ser más sabio, ama efectivamente y es más libre en autoestima, autosuficiencia y mejor convivencia.

·         Cuando en lo político se ve como traición la disidencia y como deslealtad la diferencia de opinión, con el fin de conformar con un “status quo”, procede enseñar que los grandes ideales, movimientos y estructuras no surgen del conformismo. Eso se ejemplifica en las grandes figuras de la historia como Mandela, Golda y Luis Muñoz Marín. Procede educar para que en cada partido las personas participen masivamente para seleccionar a los mejores candidatos, y se redescubra la esencia fundadora del Estado Libre Asociado para triunfar ante cualquier ruta de status.  Si se desea forjar algo bueno, hay educar para potenciar constructivamente, respetar la diversidad, no maltratar a quien piense diferente y sobre todo, ver que una fórmula de status político no es ideal, sino instrumento para servir a mayores ideales. Recordemos que la equidad es buena y agrada a Dios.

·         Cuando se manipulan términos como la “voluntad de Dios” y el “tiempo de Dios”, se tergiversa lo de “pareja idónea” para amarrar en unos lugares y drenar, y se justifican estilos de manipulación y maltrato desde los altares, con el fin de conformar y cortar las alas de autosuficiencia, libertad económica y de conciencia, y perspectiva amplia, se hacen daños inmensurables. Afortunadamente no todo el liderato religioso falla. Es importante la oración para que quienes estén ante las congregaciones, NO se dañen, NO dañen y fomenten la plena abundancia de todos en línea con la Palabra y la sana doctrina cristiana. Lo mismo aplica al liderato político, de gobierno y en todo rol y nivel, para que cumpla bien. Apoyemos a los líderes que honran la vocación y edifican a generaciones.

Cristianismo NO es Conformismo. Quien se conforma no echa pa’lante y no logra fructificar desde su pleno desarrollo. Es imposible que eso sirva bien. La mejor forma de honrar a nuestro Creador, a nuestros padres o a lo que más amemos y atesoremos, es ser parte de las soluciones y los nuevos paradigmas. Incluso ante lo que no se puede cambiar o va más allá del alcance, lo que procede no es el inerte conformismo, sino buscar ir más allá en todo lo posible y poner evolutivamente manos a la obra.

Cristianismo es buscar forjar y consagrar nuevas y mejores realidades. Voy más allá: Jesús comenzó su obra y esencia divina siendo buen hijo, y María acentúa lo mucho que forja el Corazón de Mujer. Jesús no se conformó, aceptó una gran misión redentora y alentó a seguir adelante. Jesús es revolucionario y ser cristiano es ser revolucionario. Ser “cristiano” no es religión, un género musical o una marca comercial. Ser “cristiano” no es ser perfecto o inmune a lo que afecta al mundo.

Ser “cristiano” es ser creyente; lo que infunde una naturaleza revolucionaria al palpitar, al ver, creer, pensar y hacer. Todo eso lo confirma María al exhortar a seguir a Jesús. Adelante en la vida como sabia, heroica y victoriosa causa de amor. 







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