En el Museo de la Fundación Rafael Hernández Colón se incluye una foto de Rafael Hernández Colón junto a su esposa Lila Mayoral y sus hijos Rafael y José Alfredo en el Parque de Bombas de Ponce.
Hernández Colón fue el primer Secretario de Justicia en juramentar en 1965 fuera de la zona metropolitana, en Ponce, La foto captó al joven Secretario de Justicia con su familia y los niños tienen disfraces de Halloween propios de su tiempo.
Algo tan sano, confirma que desde hace mucho tiempo el mundo ha evolucionado e incontables personas y familias no ven algo mal en Halloween, sino la oportunidad de compartir y desarrollar la creatividad en los adornos y los disfraces. Los disfraces en el nivel de cosplay son geniales.
Si hay quienes buscan oscuridad en Halloween, a cada creyente le toca testimoniar lo que significa el amor cristiano y la constructiva vivencia cristiana, en lugar de juzgar y excluir, herir y maltratar.
La imagen y el tema, me recuerdan mi niñez en la década de 1970. Nunca usé disfraces siendo niño ni pedí dulces en noche de Halloween, pero recuerdo a los niños en el salón de clase en la escuela elemental Ramiro Colón Colón regalandonos dulces mutuamente. Ante un amor inocente y generoso, quien ve mal necesita ayuda espiritual y profesional.
Años después opté por ir a la fiesta de Halloween en Plaza del Caribe en Ponce con mi uniforme de Star Trek. Con canas en el cabello, doy gracias por cada año que puedo asistir, pero lamento no haberlo hecho en años anteriores. Por eso, exhorto a participar.
Al ver en Plaza a personas y familias en algo positivo, en mi imaginación pinto múltiples cuadros. Por ejemplo, dibujo cómo mi madre, que le gustaba coser, hubiese disfrutado ver disfraces bonitos; y cómo hubiese sido la historia de haber existido Plaza en mi niñez (quizás me madre me hubiese creado algo con su don natural de la costura, en tiempos que se contaba con patrones como gran recurso).
En la Isla no abundan las fiestas de disfraces y no todos pueden ir a las convenciones de temas de ciencia ficción y de superhéroes. Hay quienes tienen a Halloween como la única vez del año para lucir disfraces, por lo que sería cruel privarles de eso. Eso aplica a todas las edades y formaciones.
El tiempo pasa rápido y la vida es como un soplo. No se priven de momentos especiales e irrepetibles por complacer a quienes están en confusión y necesitan oraciones para salir de errores y limitaciones. Ante los ataques por celebrar el Halloween positivo, convirtamos la legítima indignación y decepción, en la oración que es siembra de misericordia (nadie es perfecto, por lo que todos necesitamos misericordia).
No debe crearte problemas en tu lugar de congregación esa participación de una vez al año. A la hora de la verdad, el buen título de liderazgo es tu conciencia libre y limpia ante tí y ante Dios.
El mensaje de fe y vida es el mensaje de amor, paz y armonía. Fomentemos el respeto mutuo. Quien vea mal lo positivo en Halloween, que no caiga en condenar a quien piense diferente, ya que eso no es humano ni cristiano. Quien vea bien lo positivo en Halloween, que disfrute en forma ejemplar y no caiga en la tentación de la contienda.
De mi parte, sigo en lo de colocar el arbolito navideño en la noche de Halloween. Así, opto por el silencio ante las incomprensiones y los estilos cuestionables, y tiendo puentes porque persevero con fe y al Eterno doy gracias y consagro todo.





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