viernes, 4 de abril de 2025

Las más heroicas y admirables historias de amor superan moldes y crean nuevos paradigmas

La película "I'm In Love with a Church Girl" es una buena película basada en una historia real. 

Es sencillo elogiar al protagonista que luego de tener problemas con la Ley, se enamora de una joven de la Iglesia y en un momento definitorio, cambia y entrega su vida al Señor. Así, lo que surgió del bautismo que lleva al inspirador final de la película, lo veo como el verdadero comienzo. A cada alma le toca buscar testimoniar su Nuevo Comienzo. 

Sin embargo, al profundizar un poco, se descubre que si la joven hubiese seguido los moldes tradicionales, nunca se hubiese casado con ese hombre; ya que se le hubiese  tratado de imponer que su esposo debía ser del lugar de congregación.

Hay historias bonitas en que funciona el molde de personas del mismo lugar de congregación. Sin embargo las más heroicas y admirables historias de amor superan moldes y crean nuevos paradigmas. 

En la película, hubo un momento en que el protagonista desarrolló la más intensa oración y el más puro clamor solo ante Dios. En ese momento en que con nadie cuentas para una oración de común acuerdo y sabes desde bien adentro que procede cuestionar o pactar con Él para el milagro que debe ocurrir indistintamente de opiniones y oposiciones, es que surge una luz. 

El verdadero cristianismo no es estilo impositivo; tampoco es buscar fabricar parejas por tratar de conseguir doble diezmo y doble ofrenda.

El verdadero cristianismo es buscar dedicar al Eterno nuevas historias del Encuentro personal con el Señor que no glorifica a la soledad, al culto al sufrimiento y la escasez y al conformismo, sino que prospera en el triunfo del amor que supera barreras de edad, cultura, geografía y formación, y traza la ruta hacia la Eternidad desde la plenitud en esta tierra. 

Película: https://youtu.be/7fqlHhJFN0E?si=LSZ-75jAYagcwCDu

martes, 1 de abril de 2025

Perspectiva desde Ponce, Puerto Rico: Abril de 2025 frente a los umbrales...

1 de abril de 2025: Comenzando el mes, doy la mirada hacia el 2001. En la zona histórica de Ponce, Puerto Rico, una de las edificaciones con sumo valor es el edificio Isabel II. Este edificio restaurado fue inaugurado en 1992.

El contexto histórico de esa obra, dice mucho: Desde 1985 había comenzado la implantación del Plan Ponce en Marcha por la administración del gobernador Rafael Hernández Colón (excelente modelo de plan de revitalización para el mejor desarrollo de todos los municipios). En 1992, el ambiente ponceño era totalmente diferente a los años de abandono y deterioro que hubo antes de 1985. Fue una transformación fruto de la fe con poder, la acción visionaria, patriótica y heroica.

En 1992 había plena integración del quehacer cotidiano y el progreso con la conservación del patrimonio artístico, cultural y arquitectónico. En Ponce se unieron las iniciativas y obras por la celebración del Quinto Centenario de América y Puerto Rico (como la inauguración de la Plaza Juan Ponce de León), con el entusiasmo de las celebraciones del Tricentenario de Ponce (La Ciudad fue fundada en 1692), y de los XVII Juegos Deportivos Centroamericanos y del Caribe (las competencias se realizaron en 18 municipios en 1993, con la Ciudad Señorial como sede principal).

En el 2001, la Fundación Rafael Hernández Colón tenía alquilado el segundo piso del edificio Isabel II. En el 2015 fue inaugurada la sede permanente de la Fundación en la Calle Mayor esquina Castillo. En el 2001, Rafael Hernández Colón estaba tan activo que no parecía que estuviese en una etapa de "retiro". La Fundación estaba en una etapa fundadora y de crear cimientos. Dios ilumine a todos en la Fundación y a todos los que ahí han estado y a los que estarán.

Dar la mirada hacia el camino recorrido, es dar gracias por lo vivido y por los detalles que superan el alcance de las palabras. Hay pensamientos, sentimientos, realidades, silencios y nuevos propósitos. Doy gracias por haber podido hacer tareas para el gran líder y maestro que fue y es Rafael Hernández Colón; Rafael me convenció en 1980 sin tener edad para votar, y me sigue convenciendo al tener canas en mi cabello y una nueva dimensión de fe. 

La historia confirma que las mejores transformaciones se forjan con visión, pasión, corazón y sobre todo, amor. La imaginación traza el diseño de los sueños y las metas. La visualización define ese buen y mejor destino; que adquiere mayores y crecientes dimensiones en la medida que va más allá de uno mismo. El corazón ama, cree, forja y consagra.

Frente a tiempos atípicos y retadores, y lo impensable en el 2001, pido al Señor que mi testimonio como ser humano con virtudes y defectos, pueda ejemplificar que las causas son grandes al ser más que uno mismo, y que las victorias en bienestar y realización integral para ser canal de bendición, glorifican a Dios. Al Eterno consagro todo. Adelante...