En mi niñez en la década de 1970, tuve juguetes y doy gracias. Había magia en esos días en la escuela y en mis padres en pleno vigor.
En ese tiempo, me encantaba ver la serie televisada "Batman" que había surgido en 1966; con Adam West como Batman y Burt Ward como Robin.
En ese tiempo los niños veíamos con suma alegría e ilusión a Santa Claus y los Reyes. En nuestros corazones no había odios ni contiendas, y no había la inseguridad de pensar que había algo en contra de la cultura o de Jesús.
En los juguetes inspirados en Batman, lo más cercano al Batmobile de la serie televisada fue manufacturado por la empresa Corgi. No lo tuve, pero comparto la foto de internet.
Fue a partir del 2007 que empresas como Hot Wheels y NJCroce manufacturan el Batmobile más fiel al de la icónica serie. Comparto foto de lo que adquirí; con la inevitable pregunta de cómo hubiese sido la historia de estar disponible esa calidad de Batmobile cuando era niño.
El juguete es esencial para lo formativo y para coleccionistas. El tema inspira a ver más:
* Niños y niñas pueden disfrutar de figuras de acción y vehículos; jugar y desarrollar el arte de coleccionar que enriquece los conocimientos, la atención al detalle y la organización, y la historia.
* Se puede coleccionar sin temor al qué dirán.
* Hay que erradicar la idea de que después de cierta edad no se recibe regalos de Santa Claus y Reyes.
* Hay que superar el estereotipo de cómo debe ser el desarrollo en ciertas edades y etapas. Se puede dar rienda suelta a la imaginación y la visualización creativa, y hacer cosas nuevas aún con canas.
Demos gracias por lo vivido, demos todo lo mejor a los niños que viven una etapa que pasa rapidísimo, y demos alas a las nuevas realizaciones.
Seamos libres y triunfadores en la vida como causa y vocación de amor.


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