domingo, 20 de noviembre de 2016

Hace cinco meses Mami se fue al cielo… Misa Cumple Mes.

Por siempre para mí queda marcado el 25 de junio de 2016, porque en este día Mami se fue al cielo. Han pasado 5 meses. En verdad deseaba un tiempo adicional con ella, Adela Martínez Cruz, pero porque soy hombre, ¡sigo llorando de corazón y con razón!

El viernes 25 de noviembre de 2016 se estará llevando a cabo la quinta Misa de Cumple Mes por el eterno gozo y paz de Mami, en la Catedral de Ponce en la Misa de 12:00 del mediodía. Quienes seguimos perseverando, mucho tenemos que buscar de lo trascendente, de lo eterno, de las grandes lecciones, de los motivos de vida.

El martes 25 de octubre se llevó a cabo la cuarta Misa de Cumple Mes en la Catedral de Ponce a las 12:00 pm. El Evangelio fue según San Lucas 13:18-21:
·         En aquel tiempo, decía Jesús: «¿A qué se parece el reino de Dios? ¿A qué lo compararé? Se parece a un grano de mostaza que un hombre toma y siembra en su huerto; crece, se hace un arbusto y los pájaros anidan en sus ramas.»
·         Y añadió: «¿A qué compararé el reino de Dios? Se parece a la levadura que una mujer toma y mete en tres medidas de harina, hasta que todo fermenta.»

El sacerdote recordó que cuando era seminarista sembró semillas y hoy son árboles en crecimiento. Habló de la santidad que el Señor espera de cada uno de nosotros. Dijo que somos “Portadores de la semilla del Reino de los Cielos”.

Rumbo a la Misa, vi cómo se unen el Parque de Bombas de Ponce y la Catedral. El tener las catedrales en el centro de los cascos urbanos de los municipios de Puerto Rico, tiene origen europeo y busca  que la fe sea el centro de todo y de todos.

La dinámica en ese Ponce tradicional  en que tanto vivió mi madre, me recuerda que todos somos sembradores. Sembramos en cada paso y con esa conciencia, es vital procurar sembrar bien. Mi madre fue buena sembradora de perseverancia, amor, fe, esmero en el hogar, fidelidad al esposo y apoyo a los hijos.

Ciertamente se necesita buscar en la vida hacer de talentos y bienes, medios para bendecir. Las riquezas no son malas y la humildad no es sinónimo de escasez. Ciertamente se necesita buscar propiciar una existencia en real victoria y no una inercia esperando el llamado “tiempo de Dios”. Que se redefina el tiempo de Dios como cada obra y hazaña que hace presente algo positivamente impactante y revolucionariamente trascendente. Que se potencie todo lo que dé felicidad a la gente buena.  

Mi madre tenía una voz que daba serenidad ante todo, y una sensibilidad y humildad que le daban autoridad. ¡Que mucho se necesita hoy ese nivel de cátedra y serenidad que respeta y no necesita recurrir al grito o al estilo cuestionable! Imposible contener las lágrimas al recordar la última vez que mi madre me dijo “Dios te bendiga”.

Mi madre mereció más en la vida, y al mismo tiempo le dio luz a todo lo que tuvo y alcanzó. Haya gozo eterno a ella y paz a todos los que seguimos perseverando. ¡Mi alma sigue llorando con la inspiración en quien afirmó que Dios se creció al crear a la mujer! ¡Sigo llorando y sentidas lágrimas permanecen en el interior; con amor, sentimientos y todo lo que supera palabras! ¡Lloro de corazón y con razón!

A 5 meses de distancia, reafirmo: Mami siempre en el recuerdo, perseverancia y fe.

·         “Santísimo Amor de Jesús, te consagramos nuestros corazones, nuestras vidas, y nuestras familias”. --Consagración al Sagrado Corazón de Jesús

·         “Las madres puertorriqueñas ocupan un pedestal en nuestros corazones, un sitial de honor ante el derroche de ternura, amor y sacrificio que ellas regalan diariamente, en la plenitud de su entrega a la familia. Maternidad es sinónimo de protección que comienza al concebir al hijo y perdura siempre no importa los años que éstos vayan cumpliendo. Las madres puertorriqueñas son la fuerza de este pueblo. Lo dan todo: comprensión, consejo, y consuelo. Tienen las madres puertorriqueñas una dignidad ejemplar en la dulzura de su amor y en la valentía de su lucha por los hijos. Las madres traen la paz, y son la esperanza que como suave brisa sopla las velas de la vida para conducirnos a mares tranquilos…
Para aquellas madres que con ejemplo de virtud y abnegación cumplieron su maravillosa misión en la tierra y fueron llamadas a la presencia de Dios, paz, descanso, agradecimiento y gloria eterna en el Paraíso del Padre. A todas las madres, gracias por ser presencia de Dios en medio de nosotros.”. –Rafael Hernández Colón

·         “Jamás en la vida encontrarás ternura mejor, más profunda, más desinteresada y verdadera que la de tu madre". --Honoré de Balzac

·         “Dios no podía estar en todas partes y por ello creó a las madres”. --proverbio judío

·          “Mi madre fue la mujer más bella que jamás conocí. Todo lo que soy, se lo debo a mi madre. Atribuyo todos mis éxitos en esta vida a la enseñanza moral, intelectual y física que recibí de ella". --George Washington

·         “Madres, en vuestras manos tenéis la salvación del mundo”. --Leon Tolstoi









No hay comentarios:

Publicar un comentario