domingo, 2 de diciembre de 2012

Sobre el conflicto israelí-palestino


Unos con buena intención, y otros con agenda manipuladora, ven con buenos ojos que unos delegados en Naciones Unidas avalen un “estado” Palestino. Aunque es sano y propio desear que todo pueblo tenga una patria en paz y prosperidad, la realidad del caso en cuestión es mucho más compleja y la verdad es mayor que unos libretos. En Wikipedia dice:

                   

“El conflicto israelí-palestino es el conflicto en curso entre israelíes y palestinos. El conflicto es muy amplio, y el término también es utilizado en referencia a las fases anteriores del mismo, entre judíos y sionistas del Yishuv y la población árabe que vivía en Palestina bajo el Imperio otomano y el Mandato británico. Forma además parte del conflicto árabe-israelí. Las claves de las cuestiones pendientes de este conflicto son: el reconocimiento mutuo, el establecimiento de fronteras seguras, los derechos de agua, el terrorismo palestino, el control de Jerusalén, los asentamientos israelíes, la libertad de movimiento palestino y la legalidad en materia de refugiados. La violencia resultante del conflicto ha llevado a diversas posturas internacionales del conflicto, así como la seguridad y otros problemas de derechos humanos, dentro y entre ellos mismos”.

                                                                                         

Israel NO es el verdadero agresor. Gracias a la unción divina, han logrado bendición en suelo desértico. Desde la perspectiva bíblica:

 

·         La profecía bíblica toca de manera especial a la nación de Israel. Desde 1948 se restableció como una nación. Es evidente el cumplimiento de la Palabra. Dice Deuteronomio 7:6: “Porque tú eres un pueblo santo para Jehovah tu Dios; Jehovah tu Dios te ha escogido para que le seas un pueblo especial, más que todos los pueblos que están sobre la faz de la tierra”.

 

·         La Biblia dice: "Pero vosotros sois generación escogida y nación santa, un pueblo especial para que proclaméis las alabanzas de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable; quienes un tiempo no eran pueblo pero que ahora sois pueblo de Dios" (1 Pedro 2:9-10). “Porque la promesa a Abraham y a su descendencia, de que sería heredero del mundo, no fue dada por medio de la ley, sino por medio de la justicia de la fe” (Rom.4:13).

 

Recordemos que Dios es Dios de Paz y Amor, y también es Dios de los Ejércitos. Lo que hoy se ve en contra de Israel, ya se contempla en el Salmo 83:

 

Plegaria pidiendo la destrucción de los enemigos de Israel

1. Oh Dios, no guardes silencio;

No calles, oh Dios, ni te estés quieto.

2. Porque he aquí que rugen tus enemigos,

Y los que te aborrecen alzan cabeza.

3. Contra tu pueblo han consultado astuta y secretamente,

Y han entrado en consejo contra tus protegidos.

4. Han dicho: Venid, y destruyámoslos para que no sean nación,

Y no haya más memoria del nombre de Israel.

5. Porque se confabulan de corazón a una,

Contra ti han hecho alianza

6. Las tiendas de los edomitas y de los ismaelitas,

Moab y los agarenos;

7. Gebal, Amón y Amalec,

Los filisteos y los habitantes de Tiro.

8. También el asirio se ha juntado con ellos;

Sirven de brazo a los hijos de Lot. Selah

9. Hazles como a Madián,

Como a Sísara, como a Jabín en el arroyo de Cisón;

10. Que perecieron en Endor,

Fueron hechos como estiércol para la tierra.

11. Pon a sus capitanes como a Oreb y a Zeeb;

Como a Zeba y a Zalmuna a todos sus príncipes,

12. Que han dicho: Heredemos para nosotros

Las moradas de Dios.

13. Dios mío, ponlos como torbellinos,

Como hojarascas delante del viento,

14. Como fuego que quema el monte,

Como llama que abrasa el bosque.

15. Persíguelos así con tu tempestad,

Y atérralos con tu torbellino.

16. Llena sus rostros de verguenza,

Y busquen tu nombre, oh Jehová.

17. Sean afrentados y turbados para siempre;

Sean deshonrados, y perezcan.

18. Y conozcan que tu nombre es Jehová;

Tú solo Altísimo sobre toda la tierra.

 

Nótese en ese Salmo que se confirma el origen ungido de Israel, y que hay antecedentes en los que revelan en contra del Dios verdadero.

 

Nótese en ese Salmo que se anticipaban las alianzas en contra de Israel. Hay alianzas positivas, y hay alianzas negativas (las llamadas “mogollas”).

 

Nótese también que Dios apoya a su pueblo y los enemigos que armonizan con el terrorismo y fines destructivos, y van contra El, serán derrotados en forma contundente. Quien no esté de acuerdo, que le reclame al Originador de la Biblia.

 

Que conste que NO soy religioso y no promuevo una guerra religiosa. Cumplo con presentar los datos que no se presentan y son atacados. Es cierto que en la Isla no se da la información completa, ya que eso es una forma de manipular.

 

Una buena forma de evaluar en principio, está en que quien etiqueta todo lo que es diferente a su pensamiento como “propaganda”, me luce que carece de argumentos de válidos refutación y de poder de convencimiento.

 

Al apoyar a Israel, he escrito en Facebook:

 

“Hay llamados a pueblos, y hay llamados a individuos. Lo que puede retrasar el llegar a un destino son las fallas dadas en el proceso, o perder la dirección. Sobre los ataques, las persecuciones, las injusticias y las teorías fabricadas para engañar y manipular, dice la Palabra: ‘Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo’ (San Juan 16:33).

Somos llamados a creer y perseverar. Somos llamados a ser íntegros. Jesús combatió la religiosidad sin esencia real y sacó a los mercaderes del templo que sin duda vivían la hipocresía. ¡Emulemos ese valor! Como he escrito: ‘Prefiero enfrentar las consecuencias edificantes de la honestidad, que recibir los aplausos ciegos que se dan a las mentiras agradables’. Por todo lo que vale la pena seguir adelante, ¡Adelante!”

 

Aún de reconocer fallas en Israel, la unción divina se mayor que los errores humanos, y siempre habrá el remanente fiel que proclamará la Victoria en el Señor que da luz a todos. Dios ilumine a todos.

 

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