jueves, 7 de febrero de 2013

¡Esa es la diferencia!


Se ha informado que el Municipio de San Juan le notificó a parte de sus empleados transitorios que sus contratos no serán renovados.

 

Se ha informado también que la Alcaldesa de Ponce, dio a conocer un Plan de reorganización fiscal que contempla no dar paso a la extensión de alrededor de 400 contratos a término y la reducción de dos días al mes en la jornada de trabajo de los empleados municipales.

 

No justifico ni defiendo que se quite el pan de una mesa. Tampoco justifico ni defiendo los trucos para cazar votos. Ahí está el detalle que marca una diferencia.

 

·         En el caso de San Juan, todo indica que se enfrentan a lo dejado por un ex-alcalde que se enfocaba en estrategias, imágenes y proyectos sin considerar la mejor administración, prioridades y consecuencias presupuestarias.

·         En el caso de Ponce, todo indica que la Alcaldesa, para la elección del 2012 puso “fin” a la reducción en la jornada laboral con el mensaje de que se puso la casa en orden, y ahora resulta ser todo lo contrario. ¿Señalará a la pasada administración cuando esa administración es su propia administración?

 

No todo es igual y no todo es por lo mismo. ¡Esa es la diferencia!

 

Que conste que no ataco a mujeres, no voy con campañas negativas y estoy consciente de que la Biblia establece el orar por las autoridades. Es legítimo exigir cumplimientos de funcionarios electos y hasta advertir con buena fe cuando procede, pero es mejor aconsejar como si se representase a Jesús.

 

El análisis de lo que ocurre en Ponce y San Juan no plantea justificaciones ni defensas, sino el claro razonamiento de que el país debe superar la politiquería y los estilos de lo peor del pasado. San Juan se encuentra en buen camino y Ponce deberá en su buen tiempo, redescubrir la ruta correcta. En lo inmediato, a exigir cumplimientos, perseverar y consagrar todo. Dios ilumine a todos en la Isla del Cordero.

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