miércoles, 14 de enero de 2015

Recordando a Rafael Rodríguez (Papo Chavier)…

Se estaba organizando un compartir especial para el viernes 17 de enero de 2014 en el Comité Central del PPD en Ponce con Rafael Rodríguez, mejor conocido como Papo Chavier. El motivo de la actividad era un motivo alegre que me traía recuerdos.

Recuerdo que participé por primera vez en una campaña en 1984 y en ese tiempo conocí a Papo. Fue el año en que se inauguró el comité en donde sigue ubicado al día de hoy en la Calle Atocha. Recuerdo que iba con mi padre, q.e.p.d., a las actividades y conversábamos con gran cordialidad con Papo.

Coincidimos en la campaña del ’84 en pro del doctor Raúl Ramírez. En ese esfuerzo, a nivel de estrategia brillaron el licenciado José Ángel “Chiro” Cangiano y Salvador “Chiri” Vassallo. Entre el 1981 y el 1984, se desarrolló un ejemplar proceso de reorganización en que Rafael “Churumba” Cordero Santiago fue Delegado Presidencial.

La campaña fue tan exitosa, que el PPD creció significativamente y Hernández Colón gana por primera vez en su Ciudad natal. Para 1988 el candidato a Alcalde de Ponce es Churumba y logra la victoria Popular del ’88. La concentración de cierre de campaña del PPD en la Ciudad Señorial fue impresionante.

En todas las campañas, Papo siempre atento al desarrollo del PPD y a que no se pierda el rumbo, el sentido de propósito y la sintonía con el pueblo.

Coincidí con Papo en el 2008 en el Movimiento Autónomo Ponceño. Nos guiaron causas correctas a tono con los valores que inspiraron a Luis Muñoz Marín y a Churumba Cordero; siempre manteniendo en la perseverancia, las esencias de Pan, Tierra, Libertad. Sin embargo, lo mayor que trasciende a la política en Papo, es la FE.

Con esa fe, Papo contemplaba un desarrollo del ELA en plena soberanía sin temor alguno. Con esa fe, Papo veía lo sagrado con suma reverencia y sabía ser buen amigo. Con esa fe, Papo sabe lo que es la indignación y dar cátedra desde la humildad y la franqueza para decir lo que hay que decir. Es la fe que desde el hogar forja mucho.

Así, hace un año, al enterarme el 14 de enero de 2014 de la muerte de Papo, un silencio me dominó. Di gracias por haberlo conocido. Di gracias por el ejemplo de laboriosidad y productividad, de progreso sin dejar de ser quien es. Di gracias por los testimonios positivos que dio en su lucha por la vida y por la integridad en unos ideales.

Buscaba imaginar que en esas calles doradas y gloriosas del Reino, llega Papo, es recibido por San Pedro y María le habla de cómo el amor purifica y redime. De ahí pasa a un recorrido en que saluda a mi padre y le habla de mí. Sigue y conversa con Chiro, Chiri, Chin Cordero y personas que apreció. En la ruta, el prócer Muñoz Marín, y su gran amigo Churumba Cordero, le hablan de cómo en el Reino todo lo de liderato y afanes es muy diferente, y cómo las alegrías en lo que llena sigue por siempre.

Sin embargo, todo lo mejor de la fe nos indica que hay algo inenarrable, espiritual y sublime superior a todo eso. Así, aunque extrañaremos a Papo (sus comentarios, humor, estilo y hasta el café que hacía en el Comité que parecía té), vivirán los buenos recuerdos, algo de él estará en cada comentario genuino y sonrisa sonora, y en verdad se le desea paz a su familia y gozo eterno a Rafael Rodríguez (Papo Chavier).   

                                   















No hay comentarios:

Publicar un comentario