viernes, 18 de octubre de 2013

En Puerto Rico, la Isla Estrella, el equipo de la revista ‘Fitness’ encontrará hermosura mayor.

El martes 18 de diciembre de 2012, vi el siguiente reportaje:
“¡Lo atribuyen a su divorcio! Como es usual, la revista ‘Fitness’ ha presentado a la mujer que, según sus criterios, posee la mejor figura del año. En este caso la ganadora ha sido la actriz Katie Holmes”.

Quedé sorprendido ante eso. Que Katie Holmes pueda tener un rostro atractivo, es aceptable. Pero decir que tiene “la mejor figura del año” es demasiado decir. Que los de la revista ‘Fitness’ visiten Puerto Rico para descubrir la Gran Belleza que confirma que Dios se creció al crear a la mujer.
                        
Entre quienes lean mis palabras, unos pensarán que reconocer a la mujer es y debe ser, más que “figura”, y que desde el concepto más completo, procede rendir tributo a la madre perseverante y luchadora que supera lo efímero; este servidor así lo ve.
                                  
Otros pensarán en trascender para reconocer a mujeres que asumen grandes responsabilidades de liderato. En eso hay pastoras admirables y líderes en empresas, lo comunitario y diversos roles. Veo que Carmen Yulín ejemplifica mucho.

Otros pensarán en novias, esposas, compañeras y damas que captan su admiración por una serie de factores. En mi caso, al pensar en una mujer que combina figura que deja sin aliento y una belleza mayor por lo que nace del alma, pienso en Melina León. Si los de la revista “Fitness” consideran a Melina, aplican lo de “Stop the Presses!” y cambian la selección. Ella es Diva y Musa, y es mucho más que Diva y Musa. Veamos:

Según “Wikipedia”, la palabra “diva” tiene el siguiente origen: “En música clásica, una diva es una cantante de renombre que se caracteriza por tener una voz excepcional. En latín y en italiano, la palabra diva significa «divina» y es la forma femenina de la palabra latina divus. Las características técnicas son generalmente una voz potente y bien proyectada acompañado de un temperamento fuerte. El timbre de una diva es de una extraordinaria belleza”.

Es un origen que con el paso del tiempo, ha ido adquiriendo otros sentidos; objetivamente no todos positivos. El concepto se desvirtúa cuando se asocia con ego desmedido y la soberbia que no es parte del origen el concepto. Ante una definición así, es erróneo enfatizar en darle a la palabra “diva” una connotación negativa. A los cristianos nos toca enfatizar en lo constructivo y no en lo destructivo.

Según “Wikipedia”, la palabra “musa” tiene el siguiente origen: “En la mitología griega las musas (en griego antiguo mousai) eran, según los escritores más antiguos, las diosas inspiradoras de la música y, según las nociones posteriores, divinidades que presidían los diferentes tipos de poesía, así como las artes y las ciencias. Originalmente fueron consideradas ninfas inspiradoras de las fuentes, cerca de las cuales eran adoradas; y llevaron nombres diferentes en distintos lugares, hasta que la adoración tracio-beocia de las nueve Musas se extendió desde Beocia al resto de las regiones de Grecia y al final quedaría generalmente establecida”.
  
Es así que se identifica a la musa como generadora de inspiración. No es posible dar connotación negativa a algo así, ya que puede generar inspiración tanto la belleza interior como la exterior. Como hombre, veo que NO es imposible que haya en la mujer la perfecta y armoniosa combinación de la belleza externa y la belleza interna. Veamos:

·         El contenido de Proverbios sobre “la mujer virtuosa” nos recuerda que no procede olvidar la humildad, que al perder valores se convierte en vanidad; que no se tome para fomentar descuido, la auto-adulación y las imposiciones que no son duraderas.

·         El contenido de Cantares nos recuerda que lo admirable no es pecado y que el cuido y fomento de la autoestima da nuevos niveles al amor y la consagrada pasión que redefine la belleza; que no se olvide selectivamente y no se tergiverse.
 
Con justo balance, buscando acentuar todo lo mejor, se enriquece y fructifica la vocación y se logra más. ¡Se Puede lograr el balance perfecto de paz y armonía!

Que los de la revista “Fitness” visiten Puerto Rico para descubrir que en el mundo existe la mujer que es al mismo tiempo Diva y Musa. La reconozco –con respeto, humildad y honestidad- en la gran alma con dones, belleza inenarrable, energía, llamado único y presencia sin igual con el nombre artístico de Melina León.

Es así que procede ver parte de lo que redacté y presenté en mis espacios de internet:

“Siempre tiene vigencia recordar el disco de Melina titulado ‘Corazón de mujer’ (entendiendo que cada disco de Melina es una exaltación de la excelencia hacia su máxima y más pura expresión). Es un disco que exalta la esencia de la mujer y lo que hace a un hombre de verdad. Es un disco con el mensaje propio para todos los pueblos y almas del mundo. Es un disco que en la medida que jamaquea conciencias, confirma que música cristiana no es sólo lo que se cataloga dentro de un género, sino lo que lleva algo de Dios con fuerza de edificación, por lo que ciertamente Melina León es la dama y cantante cristiana que más admiro”.


Demos gracias a Dios por el Corazón de Mujer, y por cada mujer que aporta un toque divino al mundo. Que los de la revista “Fitness” visiten Puerto Rico para descubrir Belleza Completa.


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