jueves, 3 de julio de 2014

El triunfo del ponceño Javier Culson en Suiza trasciende y confirma que el país NO le ha dado la espalda a Dios.


·         “Esta es una sociedad que sabe trabajar. Una sociedad de infinitas destrezas y pericias, desde nuestros grandes pintores, pasando por el celador de las líneas de Fuentes Fluviales hasta el conocimiento de los físicos nucleares de la Universidad. Es una sociedad que sabe hacer. Es una sociedad que sabe que lo que no sabe, lo puede saber; que lo que no puede, lo puede poder. Es una sociedad que sabe y puede. Esa sociedad tiene la fuerza más potente de superación. Esa fuerza es la fuerza del crear y del hacer.
El arte y el deporte han encontrado las estructuras, los medios a través de los cuales proyectan su fuerza fecundante”.
--Rafael Hernández Colón       
             
El triunfo de Javier Culson con tiempo de 48.32 segundos en el evento Athletissima -parada de la Liga Diamante-, que se celebró en el Stade Olympique de la Pontaise, de Lausana, Suiza., trasciende y confirma que lo que más vivifica y fortalece es lo que une y hermana. Confirma que el país crece en su sana autoestima, fe y patriotismo. La vida es oportunidad y llamado. La vida es milagro y testimonio. La vida es para buscar enfocarla en lo que infunde paz y no para desperdiciarla en cainismo y mal. La sabiduría y esencia de plenitud está en hacer de la vida una causa de amor.
                                        
Se confirma en esa bendición y otras, que el país NO le ha dado la espalda a Dios. Quienes le han dado la espalda a Dios son quienes se desvían de honrar la vocación  por otras agendas. Ante los problemas del país, se necesitan soluciones salomónicas que infundan paz integral.
                                        
¿Humillación y sumisión?; al empleo de esas palabras para manipular, la respuesta debe ser NO, NO y NO. Porque Dios emplea los medios que Él desea para responder, obrar y edificar, cada persona que opta por hacer y sembrar el bien, es instrumento de Dios y canal de bendición. No es tiempo de humillarnos, sino de levantarnos como campeones bien entrenados, que saben lo que significa la humildad y la disciplina, respetan al prójimo y no adulteran los actos de fe.
                                                    
El país se va salvando día a día desde la decisión de cada alma de aportar a la paz y la armonía. La Biblia exhorta a orar y más a las buenas obras como rumbo de vida; recordemos que la Equidad es buena y agrada a Dios.

En la unidad y los grandes propósitos, la verdad fortalece. Que los logros en el deporte, las artes y toda faceta del quehacer humano, exalten la consagrada autoestima. El deporte une y hay que superar divisiones y hacer patria en todo escenario; procede seguir fortaleciendo la puertorriqueñidad con amor. Dios ilumine a todos.

·         "Reposará en la estepa la Equidad, y la justicia morará en el vergel; el producto de la justicia será la paz, el fruto de la Equidad, una seguridad perpetua”. --Isaías 32:16-17




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