sábado, 25 de julio de 2015

El factor Taína confirma que el calor no está en la sábana.

Es cierto que Puerto Rico vive tiempos retadores. Pero tal como ocurre en un hogar, en los días difíciles lo que se necesita es sumar serenidad y no restar paz. Es comprensible que al aumentar los problemas económicos y sociales se eleve el tono de las discusiones, pero lo más que se necesita de los llamados a dar el mejor ejemplo, es hacerlo bien (en lo justo de que a quien más se le da más se le exige, máxime desde lo más consagrado).
                                     
Taína tuvo la oportunidad de participar en un programa televisado con la imagen de nueva conciencia cristiana y lamentablemente lo desperdició con el estilo del grito descontrolado y la intolerancia. Fue lo contrario a la serenidad el Príncipe de Paz.

El factor Taína confirma que el calor no está en la sábana, ya que si no hubo prudencia en un foro que llega a todo el país y hasta hubo agresiones en reuniones que deben ser de trabajo constructivo, ¿cuánta más incoherencia violenta ocurre ante congregaciones? Veo a la Taína como víctima de ciertos líderes religiosos que le fomentan adoptar como bueno el estilo de imponer a la brava; vivimos tiempos atípicos.

En el pasado, se hubiese esperado más fogosidad en quien se identifica con lo político y más acción conciliatoria en quien se identifica con lo espiritual. Ahora es al revés en ciertas almas. Es imposible asociar una gritería discordante y manipuladora, con la voz de enfatizar puntos válidos o con las energías acentuadas por la acción el Espíritu Santo. Fue tan diferente la Taína que pedía oración con la Biblia en mano y lágrimas, de la Taína alterada y señalando en tono de guerra y amenaza, que es como si tuviese algún trastorno. Sale de la TV, pero sigue perseverando. Oremos bien por ella.

El factor Taína es radiografía de ciertos líderes religiosos. ¿Quiénes en verdad le dan la espalda a Dios en los altares y en los escenarios que deben dar ungido testimonio, son quienes se dejan consumir por el personalismo? Sería interesante conocer la estadística sobre cuántos de los que son agresores y caen en violencia en el hogar, fueron alentados por el fanatismo religioso.

Cuando surge el estilo más agresivo desde lo religioso en vez de desde lo político, y más expresiones cristianas y humanitarias desde lo que no es religioso, se confirma que vivimos tiempos atípicos. Cuando al día de hoy se da exclusión, duda y suspicacia hacia quien se expresa a favor de la equidad y de que todos somos hijos de Dios, se confirma que hay mucho que educar y revelar. Se confirma que Dios emplea los medios que Él desea para responder, obrar y edificar. Muchos Damascos se necesitan.

Eso de vivir tiempos atípicos, se puede tomar en lo positivo para buscar mejores formas de ver y hacer las cosas. Se confirma que se ha fallado cuando no se ha dicho la verdad a las congregaciones y al país. Siento empatía hacia los maltratados por no decir “Amén” a ciertos estilos y mensajes, hacia quienes no han tenido otra opción que dejar roles ministeriales, o incluso no congregarse o asistir solo el domingo.
                            
Porque vivimos tiempos atípicos, se puede encontrar lo positivo al ver lo esperanzador en que cada persona busque su genuino y verdadero desarrollo espiritual (superando moldes y manipulaciones). Toda alma que opta por hacer y sembrar el bien, pasa ser instrumento del Altísimo y canal de bendición. Afortunadamente no todo el liderato religioso falla y merecen pleno apoyo quienes cumplen bien y honran lo humano y lo sagrado. Sea el factor Taína, buen motivo para reflexionar, entender y trascender.






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