miércoles, 22 de octubre de 2014

La visión renacentista enaltece al corazón de mujer para siempre.

Según la historia, el Renacimiento fue un proceso de “transición entre la Edad Media y el mundo moderno”. En lo artístico, se ve así: “los ideales de vuelta a la Antigüedad, inspiración en la naturaleza, humanismo antropocéntrico e idealismo fueron los que caracterizaron la escultura de este período”.
        
Según la historia, el David, escultura por Miguel Ángel, “es una de las obras maestras del Renacimiento según la mayoría de los historiadores”, y fue develada a la ciudad de Florencia el 8 de septiembre de 1504

Se dice que cuando las personas vieron tan magna obra, dijeron que había llegado el final del escultor porque no podría hacer otra obra mejor, pero eso no ocurrió y hubo luego más obras admirables, como la Capilla Sixtina.

Según la historia, “Miguel Ángel creía que en cada bloque de mármol en el que trabajaba existía un alma, una obra latente que él trataba de recuperar”. El artista al esculpir, partía de la forma natural de la roca.

Las citas de Wikipedia tienen gran valor, pero el mensaje trascendente está en que cada ser humano crece y se va forjando mejor desde su propia naturaleza.

De ahí que las obras que se ven como “obras sin terminar” de Miguel Ángel, muchos las ven como obras completas por la forma en que presentan como van surgiendo desde la roca; tal como cada ser humano nace desde el vientre materno y en toda su trayectoria, va surgiendo desde sus propias realidades, transformaciones y retos.

Aún ante maravillas de la creación y la vida, y los milagros, habrá quien pueda pensar que nada mejor puede surgir en tiempos convulsos. Ante eso, veo la gran fuerza divina que confirma que siguen dándose obras cada vez más admirables, en caga gesto de amor, en cada buena obra y en la presencia de damas como el alma con dones, talentos, llamado único, energía, belleza inenarrable y presencia sin igual, con el nombre artístico de Melina León. Dios se creció al crear a Melina.

Cada ser humano es obra en proceso. Podemos renacer y reverdecer. Podemos ser parte de una nueva y mejor realidad. Podemos ser el milagro. Podemos vivificar en los nuevos tiempos y más allá, la perspectiva renacentista que rescata todo lo bueno con atención al detalle, siendo sensibles y firmes, y con edificante capacidad creativa. Adelante en la vida como sabia, heroica y victoriosa causa de amor

·         “¿Cómo puedo hacer una escultura? Simplemente retirando del bloque de mármol todo lo que no es necesario”. --Miguel Ángel

















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