sábado, 23 de marzo de 2013

¡Saludos a un joven Pastor!


En víspera de la llamada “Semana Mayor”, es propio reconocer a quienes buscan honrar la vocación y el altar. Es propio reconocer a quienes mueven a mirar hacia una nueva conciencia cristiana de convencimiento propio.

 

Eso lo destaco en el joven pastor Carlos Camacho. Dios usa los medios que El desea para responder y edificar y ciertamente Camacho ha sido medio bien empleado por Dios en muchos casos (oremos para que siempre sea así). Con ese entendimiento, procede ver que es bien importante en la vida el agradecimiento.

 

Le agradezco al pastor Camacho y su esposa la pastora Susana Cardona, el gran testimonio de amor, de pareja idónea, de firmeza en oraciones y convicciones, de fe gigante con poder y capacidad educadora y solidaria. Grande es mi agradecimiento por la paciencia, y más porque cuando la enfermedad llegó a mi hogar, dijeron presente con hermanos de la fe, fuimos fortalecidos y ante el milagro en mi madre por Dios, confirmamos que en muchas ocasiones El obra maravillosamente ¡de repente!

 

Así, mucho le agradezco al pastor Camacho por su nivel de vocación y consagración, por la forma en que honra el altar y busca que enfoquemos la mirada en el Altísimo, por sus mensajes e iluminar las redes sociales, y por buscar transmitir a la congregación tanta fe, valentía y voluntad de vivir el cristianismo en todo. ¡Gracias!

 

Nos dice parte de una biografía del pastor Carlos Camacho:

 

·         “Conversión y Pastorado:

Carlos conoció al Señor Jesucristo en el año 1996, mientras todavía era miembro del cuarteto Los Hispanos. Una vez siente el llamado a servir en el ministerio a tiempo completo, se retiró de Los Hispanos, siendo su última actividad con ellos un espectáculo en el día de las Madres del 2003 en el Teatro Tapia de San Juan. Desde entonces, ha terminado su preparación como pastor del Concilio de Iglesias del Nuevo Testamento y junto a su amada esposa Susie radica actualmente en la ciudad de Ponce, donde fue enviado para comenzar una obra pastoral”.

 

Me siento afortunado y bendecido al poder congregarme en la Iglesia Nuevo Testamento de Ponce. Los grande de los pastores Susana y Carlos Camacho no está tanto en ellos en sí (que tienen talentos y calidad humana que sólo del cielo pueden ser dados), sino en la forma en que enfatizan en el Señor. Doy gracias a Dios.

  

Un disco que es gran canal de bendición es la producción “Sé Que al Fin Yo Venceré”, del pastor Camacho, en que consagra al servicio de Jesucristo sus dones y talentos en la sumatoria de su brillante carrera. De ese disco, cada vez que escucho la canción “Creo en Dios”, hay nuevas revelaciones y fuerzas para seguir perseverando.

 

Es así que cuando regalo el disco de Camacho, es fruto de oración y reflexión, y no se trata de un obsequio más, es algo de fe, conciencia y corazón.

 

Es importante la oración para que quienes estén ante las congregaciones, NO se dañen, NO dañen y fomenten la plena abundancia de todos en línea con la Palabra y la sana doctrina cristiana.

 

Porque se ha citado de José Martí que hasta el sol tiene manchas (se cita de él: “El sol quema con la misma luz con que calienta. El sol tiene manchas. Los desagradecidos no hablan más que de las manchas. Los agradecidos hablan de la luz.”), entendamos que nadie es perfecto, que todos somos llamados a fortalecernos en la fe y que en el crecimiento que supera fallas y perfecciona la existencia; merecen los pastores Susana y Carlos Camacho la cobertura de las oraciones sinceras de incontables almas y el apoyo de todos que infunde el Espíritu Santo en la energía constructiva de vida.

 

En la sonrisa sincera y la voz de buena voluntad, los pastores Susana y Carlos Camacho hacen la diferencia. Cada servicio a que asisto es una vivencia única y hasta inenarrable en sus mayores proporciones. En cada servicio, ante mis ojos es como si los Pastores fuesen cada vez más jóvenes por la forma en que contagian con tanta fe que se renueva y nos renueva, sensibilidad, fuerza y gozo, humildad y fidelidad.

 

Son almas luminosas que son una en amor y vocación consagrada. Con unción, acción y visión, pastorean la Iglesia Nuevo Testamento de Ponce. Cada miembro de la congregación es un testimonio y es inenarrable lo que hace el Espíritu.

 

Las voces de reconocimiento y agradecimiento al pastor Camacho son como coro celestial. Somos llamados a propiciar en tiempos retadores y convulsos que se vuelva a creer. ¿Creemos en Dios; le creemos a Dios?

 

Sea “Sé Que al Fin Yo Venceré” poderosa herramienta en ese proceso de restauración y potenciación. Sea el cumpleaños de hoy de Camacho -en el presente escenario único que da testimonio de cómo Dios obra y preside- poderosa señal de que crecemos y renacemos al amar y desear seguir al Señor con todo el ser y en la vida entera. Ahora más que nunca, Adelante en el nombre de Jesucristo.

 



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